Poco antes de morir, en su conferencia en la Universidad Pompeu Fabra, Jaume Vallcorba, creador de Quaderns Crema y Acantilado, explicó cuáles eran las virtudes que debían tener los editores y en qué consistía realmente este complejo oficio. Algunas de estas ideas son:
-Releer libros que admirábamos nos conecta con el "yo" del pasado y nos reconforta.
-Un libro puede cambiar a su lector. El editor se encarga de recomendar lecturas que cree que pueden estimular y enriquecer a los lectores.
-El editor es quien hace visibles los libros, los rescata y les da un marco.
-El marco es tan importante como el contenido, hace que centremos nuestro atención en lo esencial.
-El considera una obra un "clásico" depende de su relación con otros clásicos. Un catálogo editorial debe construir el marco en el que se produce esa relación.
-El editor debe ayudar a pulir la obra, limando las asperezas que lo afean. Para ello siempre debe contar con la opinión del autor y sacar el mayor potencial de este.
-El diseño tipográfico debe pasar desapercibido para que la atención se centre en la obra, excepto en la portada, que debe destacar en las librerías. El trabajo tipográfico del editor ha de ser invisible para los lectores, de manera que disfruten de la obra sin perturbaciones.
-Los libros que nos acompañan a lo largo de la vida son los que nos explican el mundo y lo hacen habitable.
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