sábado, 11 de octubre de 2014

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La novela de tesis y la poesía social

Las novelas pueden no ser estrictamente literarias, sino que tengan otra intención, como transmitir unas ideas, contraponerse o apoyar a algo (como a un poder político).  Toda obra literaria transmite una ideología, pero nos fijaremos en las que el autor, deliberadamente, defenderá unas ideas políticas o sociales. En la literatura española son importantes dos momentos recientes:el siglo XIX con la novela de tesis y el siglo XX con la poesía social. La novela de tesis no sirve solo para contar una historia, sino para presentar una cosa, y la poesía social pretendía cambiar la situación, rebelarse ante las injusticias. Estos dos movimientos literarios tienen lugar en dos momentos fundamentales de la historia de España.

La novela de tesis surge a partir de 1868, con importancia en la historia, y en la historia de la novela. La época gloriosa de la novela tiene lugar en el último tercio del siglo XIX y está ligada a la burguesía, una clase media rica y culta, con gran capacidad de cambio. En 1868 se produce una revolución que expulsa de España a Isabel II, reina desde la muerte de su padre Fernando VII en 1833. La ley sálica prohibía reinar a las mujeres y el hermano del rey quería ser el nuevo monarca. Esto desemboca en las guerras carlistas, que de inmediato se convierten en guerras ideológicas. La madre de Isabel II quería que su hija fuera reina, así que al ver que los conservadores apoyaban al hermano,  buscó a los liberales del exilio para que formaron gobierno. Finalmente, Isabel II fue reina efectiva a los catorce años. En 1868 ya tenía en contra a los republicanos y los monárquicos liberales. El general Prim coordina todas esas fuerzas y hace la Gloriosa Revolución de septiembre, que culminará con el exilio de la soberana. La república es una trampa, los monárquicos dejan que la república del 73 fracase en un año, con cuatro presidentes distintos (Estanislao Figueras, Francisco Pi y Margall, Nicolás Salmerón y Emilio Castelar) y luchas entre ellos. La primera república fracasa y en mitad de una votación el general Pavía entra y le pide a Castelar un gobierno autoritario. Luego aparece Serrano y Martínez Campo proclama rey a Alfonso XII, se restaura la monarquía.
En este momento la novela tiene madurez: ya no es evasiva, como la romántica de la Edad Media, con historias de trovadores y damas, o historias folletinescas de jovencitas. La novela se convierte en una forma de combate social. Así llega la novela de tesis, con autores como Benito Pérez Galdós, novelista liberal, atacado por anticlerical. Galdós publica en 1870 La fontana de oro, donde aparece un procedimiento muy característico suyo: reflexiona sobre la historia de España, es un liberal con vocación pedagógica que quiere extender ideas de progreso y tolerancia. En esta novela analiza la historia reciente de España para saber cómo se ha llegado a los problemas actuales y así resolverlos. Galdós publica novelas como Doña Perfecta. Son novelas que combaten la España tradicional que
intenta volver y defienden la tolerancia religiosa. La gran tesis de Galdós era atacar la intolerancia. Doña Perfecta  es una mujer exigente, que representa la España tradicional.
Otros novelistas como Pedro Antonio de Alarcón con obras como El escándalo del 75, Clarín o Palacio Valdés también son importantes.
Aparece el naturalismo, que tiene trasfondo ideológico, que supera los esquematismos de la literatura de tesis, pero tiene una idea: los humanos siguen las leyes naturales. La novela quiere ser una disciplina, saber cómo se comportan los humanos. Hay determinismo, es decir el hombre está condicionado por la herencia y el ambiente. Esta doctrina iría en contra de las ideas espiritualistas.
En España el naturalismo tiene una divulgadora, Emilia Pardo Bazán. En este tiempo la mujer, cultural y socialmente, había sido marginada, pero hay excepciones. Una de estas mujeres es Pardo Bazán, que divulga las ideas del naturalismo que viene de Francia. La cuestión palpitante, explica lo que piensa Zola, estos naturalistas se fijan en las clases bajas, los borrachos, prostitutas, mendigos. Emilia se fija en esto, pero siendo una mujer de clase alta católica. Le reprochan ocuparse de cosas que no son propias de una señora. Escribe temas naturalistas, como La tribuna, sobre una huelga, y estudia el caciquismo en Galicia. La madre naturaleza  cuenta la historia de dos niños que se crían en un  ambiente natural, se enamoran y descubren que son hermanos. La novela refleja una realidad que se trataba de ocultar. La novela sirve para exponer ideas, para revelar lo que el poder político intentaba ocultar.

En cuanto a la poesía social, existen dos generaciones de poetas sociales: la Generación de Posguerra (años cuarenta) y los "Niños de la Guerra" (años cincuenta). En la primera generación encontramos a poetas como Blas de Otero, Gabriel Celaya o José Hierro, quienes, frente a la poesía oficial basada en la evasión, critican el uso de un lenguaje alejado del real y llevan el lenguaje coloquial a su poesía. Los autores de esta generación vivieron la guerra cuando eran jóvenes y participaron como soldados, e incluso fueron a la cárcel, y por ello escribían con temor y hacían críticas veladas: la poesía social tenía que burlar la censura, era comprometida y crítica pero de manera indirecta. El poema era una herramienta para insinuar lo que no se podía decir, lo que más les preocupaba era el contenido y no tanto la expresión.
Por su parte, tal como su nombre indica, los llamados "Niños de la Guerra" no participaron en la guerra civil, la vivieron siendo niños, y eso supuso que no estuviesen condicionados por el Franquismo, además, muchos eran hijos de franquistas y escribían poesía social por "mala conciencia". Huyen de una poesía demasiado directa, panfletaria. Utilizan recursos como la ironía o el simbolismo para escapar de la censura. Sus obras se basan en el realismo crítico y dos de los mayores exponentes son el novelista Juan Goytisolo y el poeta Ángel González (Tratado de urbanismo).
La poesía social fracasa, los ataques contra la dictadura no surten efecto y se produce una crisis a mediados de los sesenta, se ha comprobado que la poesía es un arma ineficaz para luchar contra la dictadura. A este fracaso político de la poesía social hay que unir el fracaso literario pues no se trataba de hacer un buen poema sino de transmitir unas ideas. Por este motivo, surgen en los sesenta los llamados "novísimos" (nombre tomado de la antología poética Nueve novísimos poetas españoles publicada en 1970) que no emplean en su poesía el lenguaje cotidiano sino que buscan un lenguaje hermético, culturalista, para unos pocos. La poesía es un arte y no tiene que ver con lo panfletario o con el activismo político. Los maestros de esta generación de poetas son Juan Larrea y Ezra Pound, mientras que los maestros de los poetas sociales fueron Miguel Hernández y Antonio Machado.

Para saber más:
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/realismo-y-naturalismo-en-la-novela-espaola-0/html/ff8370e2-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html
https://lenguanorba.files.wordpress.com/2012/05/algunas-claves-de-doc3b1a-perfecta.pdf
http://www.cervantesvirtual.com/bib/portal/pec/ptercernivel880b.html?conten=historia&pagina=historia2.jsp&tit3=Del+expresionismo+tremendista+a+la+poes%EDa+social+(1944-1952).
http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/09/aih_09_2_014.pdf
http://www.revistafolios.mx/articulos/1940/paz-en-la-palabra-poesia-social-espanola-de-los-anos-cincuenta

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